viernes, 13 de mayo de 2016

Emocionantemente inteligente

Terminé mi anterior publicación citando a Ben Franklin cuando dijo: "Es más fácil suprimir el primer deseo que satisfacer todos los que le siguen".
En todos los libros que he leído sobre desarrollo personal, sin importar el aspecto que sea el enfoque principal, las emociones cumplen un rol fundamental, y lo más importante: El éxito depende de tu inteligencia emocional. Entonces, ¿Qué es la inteligencia emocional? Podríamos resumirlo en que nuestro cerebro esté por encima de nuestro corazón. En realidad, físicamente hablando, todo sucede en el cerebro, en ese mismo lugar ocurre todo.

John Kotter, un prestigioso investigador de Harvard, luego de años de investigación, en 130 organizaciones y en más de 400 personas, observó que el comportamiento de la gente cambia cuando se influencian sus emociones, no sólo sus pensamientos. De este estudio logramos reconocer la persuasión que genera la parte emocional de nuestro ser sobre la parte racional. Daniel Goleman, autor del libro titulado "Inteligencia Emocional", dijo "Las emociones fuera de control, vuelven a las personas inteligentes en estúpidas". Lo que este reconocido psicólogo nos enseña es que si somos débiles ante nuestras emociones terminaremos perdiendo los estribos de nuestro razonamiento. Vamos a analizar un ejemplo tangible y muy común hoy en día. En la actualidad nos vemos bombardeados por publicidades consumistas que influencian nuestra percepción de lo que es realmente necesario; en Argentina hoy en día hay más celulares que habitantes, aproximadamente 50 millones de celulares operando en una población de 40 millones, teniendo en cuenta que de esas personas un gran porcentaje son niños podríamos decir sin temor que existen casi dos celulares por persona. ¿Cuál es la razón? Hoy en día la gente no cambia su celular porque extravió el anterior o porque literalmente dejó de funcionar, simplemente por actualizarse o estar a la par de sus semejantes. Si tenemos un teléfono que cumple todos los requisitos que nuestra vida necesita, y en el mercado aparece una nueva versión, somos bombardeados con publicidad y tendremos dos opciones: Ceder o Resistir. Nuestra parte emocional se verá "atacada" para inventar justificaciones suficientemente sólidas para que nuestra parte racional cede al consumo. Ahí es donde se ve el éxito o el fracaso.

Para lograr ser una persona exitosa en la vida, sea cual sea el aspecto a analizar, debemos tener una solida estructura racional que controle las emociones estimuladas por cada uno de nuestros sentidos. Robert Thornton Henderson dijo que "hay pocos escenarios ideales o placenteros para las disciplinas del crecimiento". En muchas ocasiones tendremos que postergar los placeres de hacer algo que nos gusta para hacer algo que debemos, para conseguir esto es muy necesaria la inteligencia emocional. John Maxwell dice: "El éxito depende no meramente de cuán bien usted haga las cosas que le gustan, sino de cuán concienzudamente cumpla con los deberes que no le gustan." Quisiera mostrarles una lista de diferencias entre aquellos que logran el éxito y quienes no.

GENTE MOVIDA POR EL
CARÁCTER (EXITOSOS)
GENTE MOVIDA POR
LA EMOCIÓN
1. Hace lo correcto y luego se siente bien1. Se siente bien, después hace lo correcto
2. Le mueve el compromiso2. Le mueve la conveniencia
3. Toma decisiones basadas en principios3. Toma decisiones basadas en lo popular
4. La acción controla la actitud4. La actitud controla la acción
5. Cree, luego ve5. Ve, luego cree
6. Crea el momento6. Espera el momento
7. Pregunta: ¿Cuáles son mis responsabilidades?7. Pregunta: ¿Cuáles son mis derechos?
8. Continúa cuando surgen problemas8. Se detiene cuando surgen problemas
9. Es constante9. Es voluble
10. Es líder10. Es seguidora

Ahora, ¿De qué lado estamos?. Esta publicación no tiene como propósito que logre cambiar su forma de manejar sus emociones pero si reconocer donde estamos, y que logremos entender que todos, absolutamente todos, podemos cambia. Louis L'Amour, uno de los escritores más leído en todo el mundo, cuando se le preguntó cuál era la clave de su éxito dijo: "Comience a escribir, no importa qué. El agua no fluye sino hasta que se abre la llave". Entonces, si ustedes desea modificar algo, aunque sea lo más mínimo, simplemente comience. Nada se termina si no se empieza, y recuerde "El agua no fluye sino hasta que se abre la llave"

miércoles, 11 de mayo de 2016

Voluntad, la fuerza del Éxito.

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad" dijo Albert Einstein.


Hoy tuve la oportunidad de tener una conversación con un amigo, y miembro de mi organización de negocio, donde me expresó una de sus mayores preocupaciones al darme a conocer que tiene un gran sentimiento de pesimismo constante hacia todo lo que enfrenta y una desidia que termina tirando abajo todo lo que se propone. Esto no es algo que sólo el vive por eso hoy decidí escribir al respecto. Hace varios años yo era de las clásicas personas que comenzaba algo y nunca lo terminaba, aunque eso me perjudicara sólo a mi mismo. Con el paso del tiempo logré superarlo en gran manera, aunque debo admitir que todavía me cuesta en varios aspectos de mi vida, aunque mi esposa diría que más que en "varios" sería en "muchos".

En los últimos años he aprendido a amar la lectura, normalmente estoy leyendo dos o tres libros al mismo tiempo, no soy novelista porque considero que cuando leo necesito aprender y por esa razón la mayor parte de los escritos que agarro son de desarrollo personal. Uno de esos libros fue "En Cambio" de Estanislao Bachrach. Me sorprendió en gran medida entender que los cambios que efectuamos en nuestros pensamientos se ven reflejados en cambios físicos en la materia gris que cuelga entre los oídos. Es normal escuchar frases como: "El cerebro es como un músculo, si no se entrena se debilita", ahora utilizando esa misma comparación podemos suponer que al "entrenarlo" cambia su composición al igual que nuestros bíceps. ¿Cómo lo entrenamos? Todo músculo logra su desarrollo o crecimiento con una fuerza llamada Resistencia, o sea que necesitamos indefectiblemente una oposición para generar una ganancia. En el caso de nuestro cerebro esas resistencia no serán kilos de pesas sino información nueva que deberá ser procesada para modificar la estructura actual y así incorporar conocimientos nuevos. Al aprender algo nuevo, estamos obligando a nuestro cerebro a acomodar los estantes de la biblioteca y poder meter un nuevo libro, en el orden correcto y en el lugar correcto. Casi siempre se resiste un poco, al igual que el bíceps se resiste a levantar la mancuerna, pero la fuera motriz que se necesita se llama Voluntad.

Uno de los libros que estoy leyendo actualmente se titula "Desarrolle el líder que está en usted" de John C. Maxwell y una de las frases que más me llamó la atención dice: "El trabajo difícil es la acumulación de cosas fáciles que usted no hizo cuando debía haberlas hecho". Ahora frenemos y pensemos, busquemos ejemplos en nuestras vidas donde nos encontramos de pronto y repente con una tarea difícil que fue causa de la desidia en pequeños actos...

1 hora después...

Mejor freno de pensar porque me empiezo a deprimir. Espero, que al igual que yo, hayan podido encontrar varias de esas "tareas difíciles" y sobre todo reconocer cuales fueron las pequeñas y sencillas cosas que no hicimos antes. Cuando hacemos las cosas que debemos hacer cuando deben ser hechas, llegará el momento cuando haremos las cosas que queremos hacer cuando queramos hacerlas. ¿Qué quise decir? Si cada pequeña obligación se cumple cuando debe ser cumplida, tendremos el tiempo suficiente para hacer lo que nos gusta hacer en el momento que deseamos hacerlo, ya que no tendremos que destinar ese valioso tiempo en completar tareas "difíciles".

La clave es comenzar de a poco. Los cambios bruscos se logran con pequeños actos. Cada día que salgo a correr 5km o 10km empieza con un solo paso, si no hago ese primer paso nunca lograré mi meta final. Básicamente lo que usted va a llegar a ser mañana lo está desarrollando hoy. Les comparto un plan que John Maxwell me enseñó en su libro:

  1. Enumere 5 aspectos de su vida carentes de disciplina o voluntad.
  2. Ordenar en prioridad.
  3. Trabajar una a la vez.
  4. Buscar recursos externos como: Libros, audios, videos, etc.
  5. Elija una persona que sea referente en ese aspecto y exprésele su deseo de mejorar y ríndale cuentas de los cambios.
  6. Emplee 15 minutos cuando se levanta para enfocar su mente en el aspecto en el que está trabajando.
  7. Haga un examen de 5 minutos para ver como lo está logrando por la mañana.
  8. Haga otro examen de 5 minutos por la noche para ver el progreso del día.
  9. Trabaje 60 días en un aspecto antes de pasar al siguiente.
  10. Celebre los cambios y el progreso con la persona que eligió como referente.
Tenerlo todo no significa tenerlo todo al mismo tiempo. Eso es algo muy importante que debemos comprender, porque la ansiedad por conseguir las cosas puede destruir el pequeño progreso que estemos logrando. La paciencia es una cualidad sumamente necesaria cuando de cambiar se trata.

Ben Franklin dijo: "Es más fácil suprimir el primer deseo que satisfacer todos los que le siguen", de esto escribiré mañana.

lunes, 9 de mayo de 2016

¿De dónde viene mi dinero?

Ayer escribí relacionado a nuestro camino en la vida, determinando a donde deseamos llegar entendido donde estamos y los puntos de la ruta a transitar. Nombré el plan en el cual está involucrado el 80% de la población, al que llamamos 40, 40, 40; trabajar 40 horas a la semana, por 40 años y terminar viviendo con el 40% de nuestros ingresos (jubilación o retiro).

Este modelo está contemplado dentro del "Cuadrante del flujo del dinero" que Robert Kiyosaki aprendió de su "Padre Rico". Este esquema describe la distribución del dinero a nivel mundial. Básicamente nos ayuda a determinar donde estamos, o sea, de donde obtenemos nuestros ingresos. Los dos partes de la izquierda del cuadrante están las ganancias lineales, y del lado derecho las ganancias exponenciales. Por si algún lector es desconocedor de estos términos algebraicos, intentaré explicarlo. Un gráfico lineal es un crecimiento paulatino con una aceleración constante, básicamente nuestros ingresos aumentarán conforme a que el gobierno de turno vaya aprobando las paritarias, de ese modo nuestros sueldos crecen paralelamente a la inflación. Los gráficos exponenciales, representan un crecimiento muy diferente, comienza más lento pero con el paso del tiempo la aceleración empieza a aumentar, por ende llega un momento que la velocidad de incrementos es tal que en muy poco tiempo se logran ingresos extraordinarios.
Ahora volvemos al Cuadrante del Flujo del Dinero. Dijimos que del lado izquierdo de este esquema los ingresos son lineales y del lado derecho son exponenciales. Quienes perciben ingresos lineales son los Empleados (E) y los Autoempleados (A). En la E viven todos aquellos que cambian su tiempo por un sueldo, todo aquel que trabaja para otro, mediante sus conocimientos y esfuerzos desarrolla una actividad por la cual se le pagará un monto fijo mensual o quincenal. Estos son los que están en el plan 40, 40, 40 explicado anteriormente. ¿Hay empleados adinerados o ricos? Si! Obvio, pero son la minoría, no todos podemos ser gerentes en nuestros empleos. El tema de vivir dentro de este circuito es que hemos dado nuestros mejores 40 años de vida, y a pesar de tener dinero no logramos disfrutarlos por no disponer del tiempo. Terminamos en la lucha de Dinero vs Tiempo. El segundo caso, los que están en la A, son aquellos que por el afán de dar el gran salto a ingresos exponenciales terminan viviendo de la ilusión de que son "jefes". Por ejemplo, un abogado que tiene su propio estudio, depende exclusivamente de él, no tiene jefe ni un horario fijo; pero si no trabaja no gana nada, por ende otra vez es Dinero vs Tiempo, quiere dinero pero debe dar tiempo, quiere el tiempo para gastarlo pero debe sacrificar ganancias para obtenerlo.

Ahora vamos del lado derecho, donde las ganancias son más interesantes. La D significa Dueños, y la I, Inversionistas. Las dos palabras ya denotan, socialmente, otro estatus. Dueños (D) son aquellos que han logrado montar una compañía o empresa, dándole ingresos residuales, o sea ingresos de los cuales no depende su tiempo o esfuerzo. Para estar en este grupo sin lugar a duda es requerido una gran inversión y dedicación, no es que lo lograron desde la nada. Muchos que apuntan llegar aquí pasan primero por la E, dando un salto de riesgo pasan a la A, y con el tiempo, sólo algunos, terminan siendo Dueños. Veamos un ejemplo bien concreto: un joven estudiante de medicina comienza a trabajar (E) para una clínica, una vez recibido y con unos años de experiencia se anima a dejar ese sueldo "seguro" para abrir su propio consultorio (A) en una de las habitaciones de su domicilio. Pasan los años, la gente empieza a conocerlo, aumenta su clientela y puede mudar su pequeño dormitorio a un consultorio en un espacio más público. Siguen pasando los años, aumenta aún más su clientela y ya debe empezar a tener una secretaria, y quizás hasta contratar otros médicos que cubran otros aspectos de la medicina. Continua el tiempo corriendo y logra darse el lujo de dejar de atender pacientes para administrar el consultorio con un staff de 10 médicos. Quizás sigue vivo y ya con mucho esfuerzo y dedicación decide que es hora de delegar el manejo del, ahora ya grande, consultorio; se queda en casa descansando y viviendo de las ganancias residuales.

Por último nos encontramos con los Inversionistas (I), es indiscutible que es una posición que todos desearíamos tener. No tener horarios, no tener que "trabajar", no sacrificar nuestro tiempo para lograr ingresos. En este lugar es el mismo dinero el que genera dinero, no mi tiempo. Existen muchos ejemplos diferentes. Uno muy común es la persona que vive de rentas, o sea es propietario de viviendas que se alquilan y de ahí obtiene sus ganancias, pero es evidente de que no es sencillo ser dueño de 10 departamentos. En esta parte del cuadrante hay un sólo requisito: Dinero, mucho dinero, y aquellos que pertenecen al margen izquierdo, obviamente, es lo que no tienen.

En publicación anterior terminamos preguntándonos dónde estábamos y he de suponer que con esta información dicha interrogante está resulta, cada uno podrá evaluar en cual parte del cuadrante se encuentra (E, A, D o I). Ahora, ¿A dónde queremos llegar?

domingo, 8 de mayo de 2016

Primero lo primero, valga la redundancia

Como expliqué en la primera publicación, donde me presentaba, mi anhelo es que tanto jóvenes como adultos puedan lograr una autosuficiencia (no sólo en términos monetarios) que les permita vivir en estado de libertad. Hace un tiempo comencé a escribir un libro sobre este tema, y en el mismo definía que la Autosuficiencia es un estado de liberación interna de nuestro ser, por ejemplo, si uno de mis hijos aprende a bañarse sin mi ayuda ni la de mi esposa, él puede considerarse autosuficiente en dicho aspecto. Normalmente la sensación inicial que tenemos es de superación u orgullo, un ego que satisface las demandas químicas de nuestro cerebro para sentirnos "libres". Con el paso del tiempo y la repetición de la misma conducta vamos dejando de saborear el dulce manjar que en un principio nos infló el pecho para salir a decirle a la abuela: "Soy grande, ya me sé bañar solo".

Todos conocemos la famosa obra literaria escrita por Lewis Carroll, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas. En dicha historia, durante sus travesías, Alicia se topa en un camino con una bifurcación en donde aparece el popular gato y establecen la siguiente conversación:
  • Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba -. Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
  • Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
  • No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
  • Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
Entendiendo este breve pero sumamente interesante dialogo llegué a la conclusión de que primero debo saber a donde llegar para saber por donde caminar, muchos estarán pensando que es algo lógico y que obviamente no soy una persona muy inteligente si antes no lo había pensado; pero la realidad es que el 80% de la gente nunca se propone un objetivo a lograr y por eso simplemente caminan por donde la mayoría (el 80%) lo hace. ¿De dónde obtengo este promedio? Se llama Ley de los Promedios, algo que Jim Rohn citaba muy a menudo.
Ahora la pregunta es no hacia dónde, sino desde dónde. ¿Qué significa esto? Alguna vez utilizaron un GPS o Google Maps seguramente, en este tipo de sistemas podemos marcar la ruta para dirigirnos a un destino deseado, pero si o si debemos marcar el comienzo de nuestro viaje. Así es la vida también, podemos tener visualizado que quiero lograr, pero si no entendemos y, sobretodo, reconocemos en donde están nuestros pies en este preciso momento nunca lograremos trazar la ruta. Traduciendo esto a conceptos más tangibles, podemos decir que tenemos que definir una meta a largo plazo, como acá a 5 años, luego metas a mediano plazo, 1 años, 9 meses, 6 meses, y sobre todo metas a corto plazo, 3 meses, 1 mes, una semana, hoy mismo. Las metas a corto plazo deberán estar enfocadas de tal manera que nos lleven a cumplir las de mediano plazo, y estás ultimas de igual modo con las de largo plazo, así nuestra ruta estará delimitada por puntos que se conectan entre sí.
Me enfocaré a la gente que pertenece al 80%, porque mi deseo es que ellos pasen a ser parte del 20%.
Quisiera que entendamos cual es el modelo en el que estamos sumergidos, se lo conoce como 40 40 40, trabajar 40 horas a la semana, por 40 años para vivir con el 40% al momento de jubilarnos. Robert Kiyosaki lo definió de la siguiente manera: "Ve a la escuela, estudia duro, encuentra un buen empleo, “seguridad”, jubílate". Básicamente das todo de tu esfuerzo para capacitarte hasta los 30 años, luego trabajas dando lo mejor de ti por 40 años para que alguien más logre crecimiento (la empresa donde trabajas, tu jefe, etc), y terminas viviendo los últimos 20 años con el 40% de tus ingresos, que debes utilizar para mantener tu salud que se deterioró a causa de tantos años de sacrificio. Ahora, una muy buena aclaración, estoy en contra de la parte sobre "capacitarte hasta los 30 años" por la simple razón de que nunca deberíamos dejar de capacitarnos y estudiar. Quiero expresar firmemente en mi creencia de que todo dinero se gasta, pero todo conocimiento se almacena por siempre; cada vez que trabajen, no lo hagan por el sueldo, háganlo por el aprendizaje. En alguna oportunidad daré a conocer mi historial de trabajos, pero desde jugueterías, ventas telefónicas, droguerías, talleres, etc hasta ser gerente de empresas. Siempre aprendí algo nuevo que me ha servido para hoy en día poder tener la oportunidad de vivir como deseo vivir.

Habiendo dicho esto, pensemos a donde queremos ir, pero ... ¿Dónde estamos?

sábado, 7 de mayo de 2016

Mucho gusto, Joaquín es mi nombre.

Como corresponde, todo inicia mediante una debida presentación. En esta simple, pero no menos importante, publicación deseo darles el conocimiento de quien está de del otro lado de esta maravillosa creación llamada Internet. 

Mi nombre es Joaquín Eduardo Mateos, afortunado esposo de una bellísima dama, padre de unos tres pequeños locos que alegran, y otras veces no tanto, mis días, analista en sistema de profesión, pero desde ya hace mucho tiempo, empresario independiente. Esta ultima "característica" nació desde mi temprana juventud, cuando tenía unos 14 años y decidí, sin duda alguna, que no había nacido para trabajar bajo el mando de alguien más que yo, que cuando creciera manejaría mis tiempos y los de mi familia, que yo pondrías los horarios de mis días y que nunca me privaría de hacer algo que me guste.


Hoy puedo decir que disfruto el tiempo con mis hijos y mi esposa, me doy el lujo de llevar y traer del colegio a mis pequeños, de hacer actividad física cada día (o casi cada día), de decidir cuantas horas al día trabajar y colaborar en todo lo que puedo con distintas causas nobles.

Como esta es mi presentación no me extenderé demasiado, pero en las publicaciones siguientes estaré compartiendo mi pasado, mi presente y mis expectativas del futuro.

Mi mayor deseo es que todo joven o adulto logre esta autosuficiencia que me brinda toda la libertad que siempre soñé.