miércoles, 11 de mayo de 2016

Voluntad, la fuerza del Éxito.

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad" dijo Albert Einstein.


Hoy tuve la oportunidad de tener una conversación con un amigo, y miembro de mi organización de negocio, donde me expresó una de sus mayores preocupaciones al darme a conocer que tiene un gran sentimiento de pesimismo constante hacia todo lo que enfrenta y una desidia que termina tirando abajo todo lo que se propone. Esto no es algo que sólo el vive por eso hoy decidí escribir al respecto. Hace varios años yo era de las clásicas personas que comenzaba algo y nunca lo terminaba, aunque eso me perjudicara sólo a mi mismo. Con el paso del tiempo logré superarlo en gran manera, aunque debo admitir que todavía me cuesta en varios aspectos de mi vida, aunque mi esposa diría que más que en "varios" sería en "muchos".

En los últimos años he aprendido a amar la lectura, normalmente estoy leyendo dos o tres libros al mismo tiempo, no soy novelista porque considero que cuando leo necesito aprender y por esa razón la mayor parte de los escritos que agarro son de desarrollo personal. Uno de esos libros fue "En Cambio" de Estanislao Bachrach. Me sorprendió en gran medida entender que los cambios que efectuamos en nuestros pensamientos se ven reflejados en cambios físicos en la materia gris que cuelga entre los oídos. Es normal escuchar frases como: "El cerebro es como un músculo, si no se entrena se debilita", ahora utilizando esa misma comparación podemos suponer que al "entrenarlo" cambia su composición al igual que nuestros bíceps. ¿Cómo lo entrenamos? Todo músculo logra su desarrollo o crecimiento con una fuerza llamada Resistencia, o sea que necesitamos indefectiblemente una oposición para generar una ganancia. En el caso de nuestro cerebro esas resistencia no serán kilos de pesas sino información nueva que deberá ser procesada para modificar la estructura actual y así incorporar conocimientos nuevos. Al aprender algo nuevo, estamos obligando a nuestro cerebro a acomodar los estantes de la biblioteca y poder meter un nuevo libro, en el orden correcto y en el lugar correcto. Casi siempre se resiste un poco, al igual que el bíceps se resiste a levantar la mancuerna, pero la fuera motriz que se necesita se llama Voluntad.

Uno de los libros que estoy leyendo actualmente se titula "Desarrolle el líder que está en usted" de John C. Maxwell y una de las frases que más me llamó la atención dice: "El trabajo difícil es la acumulación de cosas fáciles que usted no hizo cuando debía haberlas hecho". Ahora frenemos y pensemos, busquemos ejemplos en nuestras vidas donde nos encontramos de pronto y repente con una tarea difícil que fue causa de la desidia en pequeños actos...

1 hora después...

Mejor freno de pensar porque me empiezo a deprimir. Espero, que al igual que yo, hayan podido encontrar varias de esas "tareas difíciles" y sobre todo reconocer cuales fueron las pequeñas y sencillas cosas que no hicimos antes. Cuando hacemos las cosas que debemos hacer cuando deben ser hechas, llegará el momento cuando haremos las cosas que queremos hacer cuando queramos hacerlas. ¿Qué quise decir? Si cada pequeña obligación se cumple cuando debe ser cumplida, tendremos el tiempo suficiente para hacer lo que nos gusta hacer en el momento que deseamos hacerlo, ya que no tendremos que destinar ese valioso tiempo en completar tareas "difíciles".

La clave es comenzar de a poco. Los cambios bruscos se logran con pequeños actos. Cada día que salgo a correr 5km o 10km empieza con un solo paso, si no hago ese primer paso nunca lograré mi meta final. Básicamente lo que usted va a llegar a ser mañana lo está desarrollando hoy. Les comparto un plan que John Maxwell me enseñó en su libro:

  1. Enumere 5 aspectos de su vida carentes de disciplina o voluntad.
  2. Ordenar en prioridad.
  3. Trabajar una a la vez.
  4. Buscar recursos externos como: Libros, audios, videos, etc.
  5. Elija una persona que sea referente en ese aspecto y exprésele su deseo de mejorar y ríndale cuentas de los cambios.
  6. Emplee 15 minutos cuando se levanta para enfocar su mente en el aspecto en el que está trabajando.
  7. Haga un examen de 5 minutos para ver como lo está logrando por la mañana.
  8. Haga otro examen de 5 minutos por la noche para ver el progreso del día.
  9. Trabaje 60 días en un aspecto antes de pasar al siguiente.
  10. Celebre los cambios y el progreso con la persona que eligió como referente.
Tenerlo todo no significa tenerlo todo al mismo tiempo. Eso es algo muy importante que debemos comprender, porque la ansiedad por conseguir las cosas puede destruir el pequeño progreso que estemos logrando. La paciencia es una cualidad sumamente necesaria cuando de cambiar se trata.

Ben Franklin dijo: "Es más fácil suprimir el primer deseo que satisfacer todos los que le siguen", de esto escribiré mañana.

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