Como expliqué en la primera publicación, donde me presentaba, mi anhelo es que tanto jóvenes como adultos puedan lograr una autosuficiencia (no sólo en términos monetarios) que les permita vivir en estado de libertad. Hace un tiempo comencé a escribir un libro sobre este tema, y en el mismo definía que la Autosuficiencia es un estado de liberación interna de nuestro ser, por ejemplo, si uno de mis hijos aprende a bañarse sin mi ayuda ni la de mi esposa, él puede considerarse autosuficiente en dicho aspecto. Normalmente la sensación inicial que tenemos es de superación u orgullo, un ego que satisface las demandas químicas de nuestro cerebro para sentirnos "libres". Con el paso del tiempo y la repetición de la misma conducta vamos dejando de saborear el dulce manjar que en un principio nos infló el pecho para salir a decirle a la abuela: "Soy grande, ya me sé bañar solo".
Todos conocemos la famosa obra literaria escrita por Lewis Carroll, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas. En dicha historia, durante sus travesías, Alicia se topa en un camino con una bifurcación en donde aparece el popular gato y establecen la siguiente conversación:
- Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba -. Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
- No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
Entendiendo este breve pero sumamente interesante dialogo llegué a la conclusión de que primero debo saber a donde llegar para saber por donde caminar, muchos estarán pensando que es algo lógico y que obviamente no soy una persona muy inteligente si antes no lo había pensado; pero la realidad es que el 80% de la gente nunca se propone un objetivo a lograr y por eso simplemente caminan por donde la mayoría (el 80%) lo hace. ¿De dónde obtengo este promedio? Se llama Ley de los Promedios, algo que Jim Rohn citaba muy a menudo.
Ahora la pregunta es no hacia dónde, sino desde dónde. ¿Qué significa esto? Alguna vez utilizaron un GPS o Google Maps seguramente, en este tipo de sistemas podemos marcar la ruta para dirigirnos a un destino deseado, pero si o si debemos marcar el comienzo de nuestro viaje. Así es la vida también, podemos tener visualizado que quiero lograr, pero si no entendemos y, sobretodo, reconocemos en donde están nuestros pies en este preciso momento nunca lograremos trazar la ruta. Traduciendo esto a conceptos más tangibles, podemos decir que tenemos que definir una meta a largo plazo, como acá a 5 años, luego metas a mediano plazo, 1 años, 9 meses, 6 meses, y sobre todo metas a corto plazo, 3 meses, 1 mes, una semana, hoy mismo. Las metas a corto plazo deberán estar enfocadas de tal manera que nos lleven a cumplir las de mediano plazo, y estás ultimas de igual modo con las de largo plazo, así nuestra ruta estará delimitada por puntos que se conectan entre sí.
Me enfocaré a la gente que pertenece al 80%, porque mi deseo es que ellos pasen a ser parte del 20%.
Habiendo dicho esto, pensemos a donde queremos ir, pero ... ¿Dónde estamos?
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